¿Alguna vez te ha tocado hacer algo para lo que definitivamente no naciste?

Recuerdo una ocasión en la que mi maestra de inglés asignó a toda la clase hacer una revista. Esto no me pareció un problema hasta que mencionó que el trabajo era individual, pues sabía que tenía pésimos gustos de decoración y no tenía ni la menor idea del contenido que debe llevar una revista. Como era de esperar, diseñé y presenté la revista más horripilante de toda la clase y fue tan grande el escándalo, que la maestra casi llora al reclamarme y comentó el suceso a otros maestros de la institución. Fue una situación penosa, pero a veces estamos fuera de lugar.

La Palabra de Dios dice en 1 Corintios 12:18-20 «Pero ahora Dios ha colocado cada uno de los miembros en el cuerpo como él quiso, pues si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, aunque el cuerpo es uno solo». Es importante saber que Dios, en su soberanía, nos creó con propósitos y capacidades diferentes. Cada uno debe desempeñar su función de acuerdo a su llamado, dones espirituales y talentos; por esa razón, es esencial que busquemos a Dios con todo nuestro corazón para que nos muestre dónde y cómo debemos servir. Ninguno debe anhelar ser lo que otro hermano es, pues todos somos miembros del mismo cuerpo y Dios nos colocó como él quiso; así que, es necesario que obtengamos nuestra propia identidad y averigüemos quienes somos en Cristo Jesús individualmente. Talvez seas el ojo o la mano, la cabeza o el pie, pero somos uno en Cristo y el siguiente versículo dice: «21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros». Así que no te rehúses a ser quien Dios determinó que debes ser; más bien, abraza tu identidad y acepta la voluntad de Dios. No importa si tu lugar de servicio está en la música, intercesión, evangelismo, o algo tan simple como colocar las sillas antes de un servicio, es necesario que te involucres en la vida de la iglesia, pues los dones y talentos que Dios te dio son para la edificación de esta. Afortunadamente, tenemos la bendición de formar parte de una iglesia que nos permite servir a Dios de muchas maneras, a través de la amplia variedad de ministerios que la componen. Cada uno de estos ministerios se convierte en una «puerta de acceso» para que otros puedan escuchar el evangelio, integrarse a la iglesia, y encontrar el reino de Dios.

¿Qué tienes a la mano? ¿Qué puede hacer Dios contigo? ¿Están tus recursos al servicio de Alive y Ekklesia USA? Y si ya estas sirviendo en alguna actividad, ¿estás haciendo discípulos? El propósito de nuestro servicio no es pasarla bien, ni brillar, o cumplir con una obligación dentro de la iglesia. La razón de nuestro servicio es la pasión por la causa de Cristo y el amor a las almas que todavía no le conocen, por lo cual nuestra única meta al servir es cumplir con la gran comisión que nuestro Señor nos dejó: «id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado». Por tanto, ¡anímate, joven!, busca al Señor, acércate a tus líderes, y comienza a ser un instrumento útil en las manos de Dios.

Share this post

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *