¡La Llama más fuerte!

Buenos días hermanos. ¿Cómo están?

Hoy les mando este Blog para que escuchen lo que Dios está hablando a mi corazón. Quería compartirles Grupo Alive, que es lo que Dios ha puesto hoy en mi corazón. El tema se llama. “La llama más fuerte”

Estudiando la Vida de Jesús, cuando Jesús vino a este mundo, su Ministerio duro 3 años y al partir de 3 días, él pudo cambiar el mundo. Vivió 30 años, que es justo la edad de nosotros, casi por ahí, jóvenes adultos. Y a los 30 años,  solo pudo vivir 3 años más, antes que lo crucifiquen y se levante de la muerte.

Él sabía que iba a morir, él sabía cuál era su propósito, estaba enfocado, estaba caminando, pero no estaba distraído en solo el fosforito dte o le compartiste la palabra o estudiaste con él la palabra, hace un impacto generacional, todo dntendía que el fuego que tenía que  prender en esta generación,  en este mundo tenía que durar una eternidad, tenía que durar más de 2000 años y aún más por generaciones a venir.

Si  ves la manera como él predica, si ves la manera como él actúa. Él sanaba a la gente, predicaba a la gente, y dejaba principios bíblicos a todos los que les conversaba. Hablaba, sobre la venida del reino de Dios, también hablaba sobre cómo manejarnos en el reino de Dios. Dios está llamando a gente, aquellas que no sean solo personas, que prenden el  fosforo y a los 10 segundos se apaga. Dios está llamando gente que este en fuego 100%, que cree impacto generacional, eso es lo que Dios quiere de Ti. Entonces te animo a que cuando estés sirviendo, no solo pienses en lo que estas, en la situación donde estas. Si tú estás sirviendo en la iglesia, cortando papel o doblando brochures, imprimiendo, diseñando, haciendo el sonido cada sábado, no se trata solo de eso, es Servir

Hemos implementado estos últimos meses, estas últimas semanas lo que es EBD, Estudio Bíblico del Discipulado, y en estos estudios, es donde nos sentamos, traemos a 3 o 4 personas nuevas en nuestros grupos, aunque no vengan a la iglesia, y estudiamos la Biblia literal versículo a versículo. Y si tu logras pasar a través de los 4 pasos, que nuestro Pastor ha definido para nosotros, y logras ser un facilitador para un grupo, tú  estás yendo más allá, de solo crear el fosforito de llama, ya estas comenzando un fuego de bosque, porque esas 4 almas, van abrir 4 diferentes grupos, ahí tienes 16, y esos 16 van abrir 4 grupos más, correcto, y cuando tengas 16 por 4, que son 64, van a ir 4 grupos a 256.

¡Si ves el potencial que estas impactando! ya es exponencial, ya no es solo estoy aquí en la iglesia sirviendo, y vengo cada domingo, estas impactando aún más, y cada persona va  tener hijos, cada persona se va a casar o cada persona va a regresar a su país. A cada persona que le hablas, discípulas, va abrir 10 grupos. Tú no sabes quién va a ser esa persona, tal vez tu abres 1, pero de ese 1 salen 256, porque una persona de las que tú le predicaste o le compartiste la palabra o estudiaste con él la palabra, hace un impacto generacional, todo depende de tu expectativa.

La palabra dice que no tomemos los pequeños comienzos en vano, y eso ha sido tan difícil para mí, porque siempre he pensado que tenemos que hacer las cosas en grande. Pero ahora si nos sentamos con 1 a 3 personas,  y solo pensamos que esta persona realmente puede ser esa llama… Invirtamos tiempo en él o en ella, para ensañarle la palabra, quien sabe si su hija o su hijo van a ser el próximo Gigi Ávila o el próximo TD Jakes.

El otro día le compramos un piano a mi esposa. Mi esposa cuando era pequeña  estudió piano, le gustaba y todavía le gusta tocar el piano; a mi hija que tiene 7 meses, también le compré un piano pero de su tamaño. Es chiquito y ella lo toca, juega y ve a la mamá como toca. Noemi cuando toca, toca unas canciones increíbles,  que hacen querer dormir o bailar o hacer algo, y la bebe cuando toca es molestoso al oído, es como ¿qué estas tocando?,  ¿por qué estas tocando las teclas así?, pero a la vez en su dulzura quiere aprender y quiere ser como su mamá.                         Y esas son las dos situaciones donde Dios nos ve a nosotros. Me imagino que Dios se sienta al lado de Noemi, y dice: “Noemi has recorrido un camino muy largo, has estado experimentado y trabajando, has dado práctica y práctica, y ahora estas donde quiero y te voy a usar, y te estoy usando más”, pero se sienta al lado de Keziah, o al lado del principiante del ministerio, o al principiante que toca la guitarra por primera vez, o al que viene por primera vez a la iglesia o a un grupo de jóvenes, y se sienta aquí a tu lado, imagina,  te ve a ti como un bebe de 7 meses, y tal vez tú dices porque a mí me dan este piando tan pequeño, porque a mí me dan esto, también puedo aprender en el grande, yo quiero lo grande, para comenzar grande, para ir grande. No desprecies lo pequeño, primero porque lo pequeño fue hecho para ti, para comenzar de acuerdo a tu tamaño. Segundo como el piano de Keziah, es justo su tamaño, ella puede tocar cada tecla rápido, extender sus  bracitos pequeños, y  poder tocar todas. Pero si la pones enfrente de un piano grande va a tocar una, dos y no va a poder con el resto, a menos que gatee, encima del piano.

Dios te da tu capacidad, pero imagina que Dios se sienta a tu lado, te imaginas tocando un piano, ahí recién comenzando y con un piano pequeño, él está ahí a tu lado en tu ministerio, ahí donde tu estas, ahí donde estas sirviendo, ahí donde estás en la puerta de acceso, ahí donde estas con un joven compartiendo la palabra, asistiendo un grupo, ahí donde estás tú él se  sienta a tu lado, y dice  “Veo un gran propósito en ti, yo te veo a ti  tocando este piano como un profesional, tocando diferentes notas musicales, canciones”. Pero tú no te ves, y ese es el problema, a veces nosotros no nos vemos ahí, porque vemos el tamaño de nuestro instrumento o donde Dios nos tiene, pero Dios tiene cosas diferentes para ti, Dios te ama, Dios está a tu lado, él es tu Padre y te quiere enseñar,  y él se sienta a tu lado, y tu estas tocando el piano, tocando el piano, aprendiendo, tal vez no suena como buena música, o no suena como que tiene ritmo, no suena como música perfecta, pero al oído de Dios es perfecto, porque no se trata de que bueno toques, no se trata de cuantas canciones sepas, o como tú lo haces, se trata de la actitud de tu corazón, y con esa misma actitud dile al Señor: ¡Señor aquí estoy yo, quiero servir! quiero abrir un grupo de facilitadores, quiero discipular a otros, aunque sea 1 o 2”. Esa misma actitud debes tomar cuando tengas  10, 15 grupos abiertos, cuando estas discipulando a 100 a 120 personas, ese mismo corazón vas a necesitar y la misma mirada de Dios va estar sobre ti, porque cuando eres pequeño, ¡Él ve tu potencial!

Gracias por escuchar este mensaje escrito por Salomon Paredes. Que Dios los bendiga y espero que Dios los prospere y al mismo tiempo que sigamos adelante como iglesia.

Escrito por Salomon Paredes.

 

 

¿Alguna vez te ha tocado hacer algo para lo que definitivamente no naciste?

Recuerdo una ocasión en la que mi maestra de inglés asignó a toda la clase hacer una revista. Esto no me pareció un problema hasta que mencionó que el trabajo era individual, pues sabía que tenía pésimos gustos de decoración y no tenía ni la menor idea del contenido que debe llevar una revista. Como era de esperar, diseñé y presenté la revista más horripilante de toda la clase y fue tan grande el escándalo, que la maestra casi llora al reclamarme y comentó el suceso a otros maestros de la institución. Fue una situación penosa, pero a veces estamos fuera de lugar.

La Palabra de Dios dice en 1 Corintios 12:18-20 «Pero ahora Dios ha colocado cada uno de los miembros en el cuerpo como él quiso, pues si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, aunque el cuerpo es uno solo». Es importante saber que Dios, en su soberanía, nos creó con propósitos y capacidades diferentes. Cada uno debe desempeñar su función de acuerdo a su llamado, dones espirituales y talentos; por esa razón, es esencial que busquemos a Dios con todo nuestro corazón para que nos muestre dónde y cómo debemos servir. Ninguno debe anhelar ser lo que otro hermano es, pues todos somos miembros del mismo cuerpo y Dios nos colocó como él quiso; así que, es necesario que obtengamos nuestra propia identidad y averigüemos quienes somos en Cristo Jesús individualmente. Talvez seas el ojo o la mano, la cabeza o el pie, pero somos uno en Cristo y el siguiente versículo dice: «21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros». Así que no te rehúses a ser quien Dios determinó que debes ser; más bien, abraza tu identidad y acepta la voluntad de Dios. No importa si tu lugar de servicio está en la música, intercesión, evangelismo, o algo tan simple como colocar las sillas antes de un servicio, es necesario que te involucres en la vida de la iglesia, pues los dones y talentos que Dios te dio son para la edificación de esta. Afortunadamente, tenemos la bendición de formar parte de una iglesia que nos permite servir a Dios de muchas maneras, a través de la amplia variedad de ministerios que la componen. Cada uno de estos ministerios se convierte en una «puerta de acceso» para que otros puedan escuchar el evangelio, integrarse a la iglesia, y encontrar el reino de Dios.

¿Qué tienes a la mano? ¿Qué puede hacer Dios contigo? ¿Están tus recursos al servicio de Alive y Ekklesia USA? Y si ya estas sirviendo en alguna actividad, ¿estás haciendo discípulos? El propósito de nuestro servicio no es pasarla bien, ni brillar, o cumplir con una obligación dentro de la iglesia. La razón de nuestro servicio es la pasión por la causa de Cristo y el amor a las almas que todavía no le conocen, por lo cual nuestra única meta al servir es cumplir con la gran comisión que nuestro Señor nos dejó: «id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado». Por tanto, ¡anímate, joven!, busca al Señor, acércate a tus líderes, y comienza a ser un instrumento útil en las manos de Dios.

¡Brillar para su gloria!

Sentada en mi oficina, pensando en esa gracia inmerecida, me siento tan amada, protegida y útil en tus manos. ¿Qué puedo hacer para devolverte aunque sea un poco de lo mucho que me das? Me duele el pecho de pensar en tanto amor, tanta gracia y misericordia…

¿Qué es lo que Dios ha hecho en tu vida? ¿Lo has olvidado? ¿Qué te hace estar de pie cada mañana? ¿Qué es lo que mueve tu corazón? ¿Cuál es tu motor?

Pasión no es una emoción para hacer las cosas; más bien, es hacerlas con la mejor actitud, en tiempos buenos y malos; es dar lo mejor sin esperar nada a cambio. Pasión es morir a mí y vivir para Cristo.

《… Y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí》(Gálatas 2:20).

Escrita por Tanitos.

Testimonio de Cristian Gabriel

No sé cómo estaría hoy si no hubiese asistido al campamento «Redimi2». Me había distanciado del Señor durante los pasados dos meses por un sentimiento de culpa causado por un error que cometí. Lamentablemente, soy demasiado perfeccionista y tiendo a juzgarme con la justicia humana; así que, aunque había pedido perdón, no lograba acercarme a Dios y me aterraba volverle a fallar. De pronto, comencé a depender de mis fuerzas y me refugié en la rutina del trabajo y los quehaceres. Pero el Dios al cual yo sirvo es misericordioso y preparó este retiro para rescatarme de nuevo.

Cada mensaje que escuché fue tan propicio para mis necesidades, que parecía que los hubiesen preparado especialmente para mí. Me sorprendía que temas tan sencillos como la gracia, la redención, y el amor incondicional de Dios, causaran tanto impacto en mi vida, desbaratando mis razonamientos y todo sentimiento de culpa y vergüenza. Sólo puedo recordar Juan 6:68 cuando Pedro dijo «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.” Es increíble cómo se puede olvidar el poder transformador del evangelio y la necesidad continua que tenemos de Cristo. A través de este campamento, Dios me permitió reconciliarme con Él, perdonarme a mí mismo, y volver a depender de aquella gracia que es suficiente, «…gloriándome más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo» (2 Corintios 12:9). El Señor hizo la obra de restaurar mi identidad como hijo de Dios y he vuelto a experimentar el amor del Padre y a creer «que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5:17).

Escrito por Cristian Gabriel Toro.

¡Siendo redimido!

¡Hola! Buenos días, Buenas tardes.

¿Cómo están hermanos en Cristo?

Dios los bendiga.

Les invito a que cada día lean nuestro blog, del grupo Alive, un ministerio de Ekklesia USA.

Hoy quiero compartirles el mensaje titulado: ¡Siendo redimido!

Ahora que hemos sido redimidos y restablecidos, muchas veces miramos atrás, y comenzamos a preguntamos ¿Por qué necesitábamos ser redimidos? ¿De qué necesitábamos ser redimidos? En ausencia de Dios, estábamos abandonados en nuestras frustraciones interiores, en el pecado, alejados de Dios, de la casa de Dios. Y en este tiempo de reflexión al mirar atrás, no debemos extrañar ese pasado, debemos seguir adelante caminando, viendo más allá. Aunque  somos jóvenes, tenemos poder con el nombre de Jesús, tenemos poder para salir adelante, tenemos poder para crecer, y todo depende de ti, de cuanto esfuerzo tú le pongas,  de cuanta dedicación tú le asignes a esta nueva vida espiritual que has conseguido, que has obtenido por amor y por gracia, depende de ti.

Ahora, yo personalmente me he dedicado a comenzar en las mañana a orar, a buscar más de Dios para conectarme. Te invito  que en tus comentarios publiques, ¿Cuáles son las maneras que tú te has a cercado a Dios esta semana? ¿Cuáles son las maneras que tú has dado gracias a Dios?

Una de las mejores maneras para seguir en este plan espiritual, y no dejar que el fuego se queme, no dejar que la relación con Dios se vaya, y otra vez caigas en pecado, en frustraciones; es renovando ese compromiso que Dios hizo contigo, cuando te rescató, te redimió, no solo vino y te rescató, también trajo la salvación a tu vida, lo que es la redención a tu vida, sabemos que no fue gratis, tuvo un precio, la sangre, el dolor, causado en la cruz a Jesús, y como Dios hace todo, levantó a Jesús de la muerte al tercer día, y a ti también te levantó de la muerte. Un hombre muerto, lleno de pecado, porque la palabra de Dios dice, todo pecado lleva a la muerte, entonces estabas muerto, pero  Dios te ha levanto, Dios te ha cambiado y declara hoy esto sobre tu vida. Dios tiene promesas para ti, no importa tu situación, no importa de ¿dónde? ¿Cómo? Qué? ¿Cuándo? Él tiene planes y propósitos para ti, ¡Amen!

Joven, te animo que leas más la palabra, que busques más de Dios, pero sobre todo, sirvas en la Iglesia, eso te llenará y te pondrá una pasión en tu corazón. Muchas veces Dios te llama Joven, a que seas voluntario, que apoyes en el Ministerio, en la Iglesia, en las áreas que te gustan, en las áreas a las que has sido llamado.

Así como lo llamo al discípulo Pedro, lo llamó y le dijo, antes eras pescador de peces y ahora eres pescador de hombres. En su misma materia, en su mismo  trabajo, lo que él hacía. Él ya sabía cómo tirar la red, él ya sabía cómo subirse al barco, él ya sabía tomar los riesgos. Jesús lo llama ahí mismo, dentro de ese ambiente, solo cambia el objetivo, pero sigue haciendo lo que hacía. Y Dios está llamándote también, tal vez eres maestra de matemática, cuidador de niños, eres diseñador gráfico, cantas o tal vez ayudas a organizar en tu trabajo; Dios te está llamando, no solo para que llegues a la Iglesia y llenes un espacio los Domingos o los Sábados, Dios te está llamando a pensar más allá, ya tienes la edad de 20 , 18, 30, 38, 36… por ahí, un poquito más un poquito menos, eres soltero o casado, y debes comenzar a  visionar a dónde vas, no poner en escrito Yo voy a ir aquí, porque Yo voy a ir, no, entrégale a Dios tu plan y dile: ¡Dios te traigo este plan, has lo que tu deseas con este plan, me organicé de mi lado, y te lo traigo a ti Señor para que tu hagas tus planes! Orar, busca un Líder que ore contigo sobre esos planes, y vas a ver como abre puertas pequeñas, puertas grandes; va cerrando y abriendo.

Les quiero compartir un testimonio.

En la vida hay muchas responsabilidades y este mes fue muy difícil, habían cobros y cobros de diferentes cuentas, se sintió que todos estaban de vacaciones, entonces, algunos clientes no pagaban, pero Dios es fiel, justo  el último día del mes entra lo necesario para cubrir la renta de mi familia, y quería compartir ese testimonio, como un ánimo, si tú le sirves a él, si tú  lo buscas a él, él proveerá.  Amén!

Me acuerdo también, que cuando recién me case, no tenía mucho dinero, suficiente para la boda, una boda pequeña y no iba tener luna de miel. Me acuerdo que le hablé a Dios un enero 17, me case el 31, como 4 semanas antes, era un domingo en la iglesia,  pensaba en las cuentas y me causaba fe, porque  necesitaba fe para casarme, y  le dije: Señor ayúdame, necesito de ti y sentí en mi corazón ¡Yo proveeré!, confié en su palabra;  justo mi grupo guía, algunas hermanas y hermanos, me dijeron nosotros vamos apoyarte, vamos a organizar y comenzaron a moverse todos, todas las piezas comenzaron a moverse, aun aquellas personas que no estaban en el mejor acuerdo, comenzaron a contribuir. Dios cambió corazones, Dios movió y abrió puertas, Dios es grande, él está de tu lado.

Oro por ti, que Dios te siga bendiciendo, Oro por ti, que Dios te siga cambiando, que Dios te bendiga un abrazo. ¡Amén!

Escrito por Salomon Paredes.

 

La Grandeza de la Humildad

Hola, ¿Cómo están hermanos?

Dios me los bendiga. Un gran abrazo para Ustedes.

¡Los esperamos, este sábado en el grupo Alive! Sábado a las 8PM. Por favor estemos todos, hagamos el esfuerzo para llegar.

Quiero compartir esta palabra de Hechos 20, que me impactó, esta mañana durante mi lectura diaria. En Hechos 20, se habla de Pablo y de un hombre llamado Etikus.

Pablo era uno de los hombres más influyentes en el Nuevo Testamento después de Jesús, era un Apóstol mandado por Jesús, un seguidor de Cristo y era un buen comunicador.

Cuando él llegaba a las ciudades, la gente y las iglesias paraban todo lo que hacían para solo escucharlo.

El gran Pablo se encontraba predicando. Entonces, te imaginas que el Pastor Carlos llegue a Alive, al grupo Alive y estamos escuchando su prédica, y atrás se encuentra el joven Etikus. Este joven estaba atrás escuchando la palabra, y justo se queda dormido en el culto ¿Cuántos se han quedado una vez dormidos en el culto?

Pablo se da cuenta, pero no le reta sigue predicando.  Dice la palabra que se alargó un poco el mensaje de Pablo, siguió predicando, sintió el deseo de seguir predicando; el Espíritu Santo le estaba diciendo que predique más, entonces este joven sentado en una ventana, se cae por la ventana y muere.

Aquí debemos pararnos. La razón que paro aquí, es porque este evento es similar a lo que está ocurriendo ahora en nuestro mundo; en nuestro mundo, donde vivimos. Muchas veces nosotros como jóvenes vamos a la Iglesia, escuchamos la palabra, estamos ahí, recibimos la palabra de Dios por parte de Ekklesia; pero hay siempre jóvenes que se encuentran atrás, sentados en la ventana. Se nos pierden, se nos van al mundo, nadie les habló, no entendían, estaban aburridos, no se querían involucrar y no se desarrollan espiritualmente.

¿Cuál es nuestro deber? La palabra dice que Pablo inmediatamente, después que  vio que ese joven se cayó por la ventana, paró todo lo que estaba haciendo y se bajó del pulpito. ¡Y es lo que tenemos que hacer  nosotros!

Tenemos que parar todo lo que hacemos, y enfocarnos en ese joven que necesita de Cristo, en ese joven que no se está conectando en el grupo, en ese joven que es nuevo, que tal vez no entiende los caminos de un cristiano, indicarle cómo y qué debe hacer. Y muchas veces tenemos que pararnos de nuestro propios pulpitos, ir y dejar eso, acercarnos a los jóvenes, decir ¡hermano yo te voy a ayudar! ¡ yo pase por este camino, yo también pase por este proceso!

Como Etikus muere, al caer por la ventana, Pablo se baja del pulpito, baja las escaleras, los tres pisos corriendo y todos los hermanos se quedaron sorprendidos.

Nuevamente debemos detenernos y  revisar. En este momento Pablo no manda a un Ujier, Pablo siendo quien es, Él es el mejor predicador del nuevo testamento casi  después de Jesús era uno de los hombres más sabios,  tenía los 9 dones del Espíritu Santo a su lado, para todo y no mandó a un ujier, no dijo ujieres párense vayan a ver si está bien, yo continuaré con mi lección; no dijo: ¡oh chicos cierren la ventana no tenemos que ver eso! continúo con mí predica. Su enfoque no era lo que él hablaba, su enfoque era la juventud, era lo que estaba pasando; y él se dio cuenta de esa situación, bajó del pulpito, bajó tres pisos y se tiró encima de este joven, literalmente se acostó encima del joven, y cuando se acostó encima del joven, él se puso a orar y ese joven resucitó.

¿Qué significa esto para nosotros? Dios nos está dando la estrategia  para saber lo que tenemos que hacer. Tenemos que cubrir a nuestros hermanos que a veces se pierden, que están desconectados, que necesitan más, tenemos que cubrirlos en oración, tenemos que cubrirlos espiritualmente, tenemos que acercarnos, abrazarlos y darles ese amor que tal vez nunca han tenido, ese amor de Padre. Ir acercándonos a ellos y ser la conexión, el puente para ellos, para su conexión con Dios.

Tu Vida, tu ejemplo va hacer eso. Nosotros, tenemos que ir más allá de lo que pensamos, no es solo predicarles la palabra, tenemos que alcanzarlos, jalarlos y decirles: ¡no, tú no te vas a perder en este mundo! ¡Tú eres un hijo de Dios! Dios tiene grandes propósitos para ti.

Chicos, Dios ha hecho algo increíble en nuestras vidas, es tiempo que nos levantemos como cada Cristiano, en el Espíritu. Levantarnos y pedir a Dios por esos jóvenes, pedir a Dios que no haya más jóvenes que se caigan por la ventana de la Iglesia, solo escuchando la palabra, llegando una vez y luego se van. Señor oramos hoy que tú hagas tu trabajo. ¡Dios es fiel!

Pablo pasó por muchas cosas, él era un hombre que construía carpas. Mientras construía carpas, el también hacia el Ministerio, predicaba  en las noches y durante el día trabajaba para poder mantenerse.

Tal vez Pablo estaba un poco desmotivado, ya que cada vez que predicaba la palabra, le caían a piedras, le pegaban y él solo le quedaba huir.

¿Cuándo fue la última vez que te lanzaron piedras? o ¿Cuándo tuviste que huir de un lugar cuando compartiste la palabra?

Eso casi ya no pasa en nuestro país, pero en otros lugares pasa. Entonces, me imagino que eso también impactaba a Pablo, que siendo predicador, el portador de la palabra de Dios, cada vez que predicaba le lanzaban piedras, le pateaban, lo golpeaban. Y ahora se cae un joven por la ventana. Te imaginas que impactante había sido para Pablo, esto habla fuertemente de su carácter, de quien él era y donde está su fundación.

En ese momento, Pablo se paró y dijo dos cosas:

Este pulpito no es solo a lo que Dios me ha llamado, fui llamado con el propósito de levantar jóvenes, de ir mas allá, de predicar su palabra, de no rendirme.

No me interesa lo que digan de mí, seguiré predicando, seguiré compartiendo el Evangelio, voy a seguir impactando.

Joven, te animo a que hoy tomes el reto de invitar a alguien al culto de jóvenes para este sábado a las 8 PM, te animo a que es te día vayas y compartas la palabra con alguien o lo invites. No solo lo invites, anda una milla más, hazle seguimiento, pregúntale  ¿cómo te ha ido?, ¿cómo te fue?,  ¿Dios te impactó?, ¿Dios te habló?, ¿hay algo que necesites explicación?; involucrándolos. Para esto también son los Discipulados, el objetivo es involucrar a los nuevos jóvenes.

Este es el reto de tu día, ¿qué vas hacer con esta palabra?, ¿vas a guardarla en tu corazón nada más, como cuando se guarda un libro en la Biblioteca? o ¿vas abrirla y compartirla?

Gracia que Dios los Bendiga.

Escrito por Salomon Paredes.

¡Se me apagó el fuego! ¿y ahora qué?

¡Hola Buenos días Equipo Alive!

¿Cómo están? Dios me los bendiga.

Yo quería compartir este audio blog con Ustedes.

Hoy, estaremos hablando sobre el tema: “Se me apagó el fuego, ¿y ahora qué?”

Muchas veces cuando salimos de un Campamento, o Dios nos toca y nos habla, el aviva un fuego, una pasión dentro de nosotros.

La palabra Pasión en el Nuevo Testamento, bueno, tiene un significado también que conecta con Sufrimiento. Y cuando nosotros tenemos una Pasión por Cristo a veces sufrimos en el mundo físico donde vivimos. No es que, digamos alguien nos viene y nos castiga, físicamente y sufrimos por dolores, pero dolores emocionales, a veces dolores espirituales, abandono de amistades que amamos,  a veces nuestra propia familia nos lastima.

Eso nos pone inestables y buscamos una solución, y si no somos maduros en el Espíritu, entonces nos alejamos de Dios y buscamos las cosas del mundo. Y quizás el fuego se te ha apagado, pero Dios tiene diferentes planes contigo, Dios te ama, Dios está contigo y está a tu lado, su palabra lo dice.

Entonces, ¿Qué puedo hacer si el fuego se me  apagado? Si el fuego se te ha apagado, es tiempo que tu vayas donde Dios y le pidas ¡Señor avívame!, ¡Señor Resucítame!, ¡Señor cámbiame!, ¡Pon esta llama en mi corazón!

¿Cómo haces eso? Pero no escucho  la voz de Dios, tú búscalo. La palabra dice si tú me buscas, yo te buscaré y te encontraré. Búscalo, búscalo  en tu oración, búscalo en tu día, día, en tu mente, habla con él, conéctate espiritualmente con él.

Esta es tu continuidad. Si sigues con las cosas del mundo, más el Espíritu Santo se alejará de ti. Él estará ahí pendiente que tu regreses. Esperando por ti, protegiéndote. Pero tú debes siempre regresar a él, de buscar más de él.

¿Cómo puedo buscar más del Espíritu Santo? Jesús cuando se iba a ascender al cielo, dejo el Espíritu Santo como una guía, como un mapa, como un amigo, él es eso. Entonces, tú debes buscarlo, no entre la oscuridad sino en la luz. ¿Qué significa eso? Haciendo cosas de la luz, donde no hay pecado, lo que no es pecado. No puedo ir a una discoteca a buscarte Espíritu Santo, porque  él no está ahí. Puedo ir a la Iglesia a buscar donde está el Espíritu Santo, porque él está ahí, puedo ir a mi cuarto, en mi privado, a buscar porque él está ahí. Él no habita en el pecado, él habita en la luz.

Otra manera es sirviendo en la iglesia. Sé que puedes sentir feísimo, te puedes sentir todo emocionalmente “Down”, pero la emoción no es lo que guía tu vida espiritual, es tu disciplina personal lo que guía tu vida Espiritual. Entonces, tú debes tener la disciplina para decir, sabes que hoy me siento mal, hoy me siento como que no estoy conectado con Dios, pero hoy me levantaré para ir a buscar de Dios.

Entonces, ¿Cómo puedes servir? Metete al equipo de Ujieres, metete Alive o busca de Dios. Dile a Benny, Benny quiero, Benito, Solorzano, dile Benny quiero servir, ponme a servir, ¿qué hago? Hay siempre suficiente espacio para poder ayudar.

Ve a la Iglesia un Miércoles y habla con la secretaria, dile secretaria yo estoy aquí porque quiero servir, quiero apoyar y conéctate. Y vas a ver como poco las cosas del mundo se te van a ir alejando, porque tienes más del Espíritu Santo.

Entonces, ¿Cómo avivas ese fuego?

1. Buscando de Dios, número uno.

2.  Yendo donde la luz, no la oscuridad.

3. Sirviendo, en la casa.

Dios los Bendiga Hermanos y espero lo mejor para Ustedes.

Un gran abrazo.

Escrito por Salomon Paredes.