La Grandeza de la Humildad

Hola, ¿Cómo están hermanos?

Dios me los bendiga. Un gran abrazo para Ustedes.

¡Los esperamos, este sábado en el grupo Alive! Sábado a las 8PM. Por favor estemos todos, hagamos el esfuerzo para llegar.

Quiero compartir esta palabra de Hechos 20, que me impactó, esta mañana durante mi lectura diaria. En Hechos 20, se habla de Pablo y de un hombre llamado Etikus.

Pablo era uno de los hombres más influyentes en el Nuevo Testamento después de Jesús, era un Apóstol mandado por Jesús, un seguidor de Cristo y era un buen comunicador.

Cuando él llegaba a las ciudades, la gente y las iglesias paraban todo lo que hacían para solo escucharlo.

El gran Pablo se encontraba predicando. Entonces, te imaginas que el Pastor Carlos llegue a Alive, al grupo Alive y estamos escuchando su prédica, y atrás se encuentra el joven Etikus. Este joven estaba atrás escuchando la palabra, y justo se queda dormido en el culto ¿Cuántos se han quedado una vez dormidos en el culto?

Pablo se da cuenta, pero no le reta sigue predicando.  Dice la palabra que se alargó un poco el mensaje de Pablo, siguió predicando, sintió el deseo de seguir predicando; el Espíritu Santo le estaba diciendo que predique más, entonces este joven sentado en una ventana, se cae por la ventana y muere.

Aquí debemos pararnos. La razón que paro aquí, es porque este evento es similar a lo que está ocurriendo ahora en nuestro mundo; en nuestro mundo, donde vivimos. Muchas veces nosotros como jóvenes vamos a la Iglesia, escuchamos la palabra, estamos ahí, recibimos la palabra de Dios por parte de Ekklesia; pero hay siempre jóvenes que se encuentran atrás, sentados en la ventana. Se nos pierden, se nos van al mundo, nadie les habló, no entendían, estaban aburridos, no se querían involucrar y no se desarrollan espiritualmente.

¿Cuál es nuestro deber? La palabra dice que Pablo inmediatamente, después que  vio que ese joven se cayó por la ventana, paró todo lo que estaba haciendo y se bajó del pulpito. ¡Y es lo que tenemos que hacer  nosotros!

Tenemos que parar todo lo que hacemos, y enfocarnos en ese joven que necesita de Cristo, en ese joven que no se está conectando en el grupo, en ese joven que es nuevo, que tal vez no entiende los caminos de un cristiano, indicarle cómo y qué debe hacer. Y muchas veces tenemos que pararnos de nuestro propios pulpitos, ir y dejar eso, acercarnos a los jóvenes, decir ¡hermano yo te voy a ayudar! ¡ yo pase por este camino, yo también pase por este proceso!

Como Etikus muere, al caer por la ventana, Pablo se baja del pulpito, baja las escaleras, los tres pisos corriendo y todos los hermanos se quedaron sorprendidos.

Nuevamente debemos detenernos y  revisar. En este momento Pablo no manda a un Ujier, Pablo siendo quien es, Él es el mejor predicador del nuevo testamento casi  después de Jesús era uno de los hombres más sabios,  tenía los 9 dones del Espíritu Santo a su lado, para todo y no mandó a un ujier, no dijo ujieres párense vayan a ver si está bien, yo continuaré con mi lección; no dijo: ¡oh chicos cierren la ventana no tenemos que ver eso! continúo con mí predica. Su enfoque no era lo que él hablaba, su enfoque era la juventud, era lo que estaba pasando; y él se dio cuenta de esa situación, bajó del pulpito, bajó tres pisos y se tiró encima de este joven, literalmente se acostó encima del joven, y cuando se acostó encima del joven, él se puso a orar y ese joven resucitó.

¿Qué significa esto para nosotros? Dios nos está dando la estrategia  para saber lo que tenemos que hacer. Tenemos que cubrir a nuestros hermanos que a veces se pierden, que están desconectados, que necesitan más, tenemos que cubrirlos en oración, tenemos que cubrirlos espiritualmente, tenemos que acercarnos, abrazarlos y darles ese amor que tal vez nunca han tenido, ese amor de Padre. Ir acercándonos a ellos y ser la conexión, el puente para ellos, para su conexión con Dios.

Tu Vida, tu ejemplo va hacer eso. Nosotros, tenemos que ir más allá de lo que pensamos, no es solo predicarles la palabra, tenemos que alcanzarlos, jalarlos y decirles: ¡no, tú no te vas a perder en este mundo! ¡Tú eres un hijo de Dios! Dios tiene grandes propósitos para ti.

Chicos, Dios ha hecho algo increíble en nuestras vidas, es tiempo que nos levantemos como cada Cristiano, en el Espíritu. Levantarnos y pedir a Dios por esos jóvenes, pedir a Dios que no haya más jóvenes que se caigan por la ventana de la Iglesia, solo escuchando la palabra, llegando una vez y luego se van. Señor oramos hoy que tú hagas tu trabajo. ¡Dios es fiel!

Pablo pasó por muchas cosas, él era un hombre que construía carpas. Mientras construía carpas, el también hacia el Ministerio, predicaba  en las noches y durante el día trabajaba para poder mantenerse.

Tal vez Pablo estaba un poco desmotivado, ya que cada vez que predicaba la palabra, le caían a piedras, le pegaban y él solo le quedaba huir.

¿Cuándo fue la última vez que te lanzaron piedras? o ¿Cuándo tuviste que huir de un lugar cuando compartiste la palabra?

Eso casi ya no pasa en nuestro país, pero en otros lugares pasa. Entonces, me imagino que eso también impactaba a Pablo, que siendo predicador, el portador de la palabra de Dios, cada vez que predicaba le lanzaban piedras, le pateaban, lo golpeaban. Y ahora se cae un joven por la ventana. Te imaginas que impactante había sido para Pablo, esto habla fuertemente de su carácter, de quien él era y donde está su fundación.

En ese momento, Pablo se paró y dijo dos cosas:

Este pulpito no es solo a lo que Dios me ha llamado, fui llamado con el propósito de levantar jóvenes, de ir mas allá, de predicar su palabra, de no rendirme.

No me interesa lo que digan de mí, seguiré predicando, seguiré compartiendo el Evangelio, voy a seguir impactando.

Joven, te animo a que hoy tomes el reto de invitar a alguien al culto de jóvenes para este sábado a las 8 PM, te animo a que es te día vayas y compartas la palabra con alguien o lo invites. No solo lo invites, anda una milla más, hazle seguimiento, pregúntale  ¿cómo te ha ido?, ¿cómo te fue?,  ¿Dios te impactó?, ¿Dios te habló?, ¿hay algo que necesites explicación?; involucrándolos. Para esto también son los Discipulados, el objetivo es involucrar a los nuevos jóvenes.

Este es el reto de tu día, ¿qué vas hacer con esta palabra?, ¿vas a guardarla en tu corazón nada más, como cuando se guarda un libro en la Biblioteca? o ¿vas abrirla y compartirla?

Gracia que Dios los Bendiga.

Escrito por Salomon Paredes.

Share this post

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *